La grasa facial, sobretodo en la zona de ojos, boca, maxilar y mandíbula cae gradualmente por efecto tanto de la edad como del desarrollo y modelo estructural del trabajo mímico de cada persona.
En la actualidad disponemos de una excelente técnica de rejuvenecimiento facial mediante un conocido material de sutura , que al ser pasado por el tejido graso de la cara y/o cuello y fijados a uno de los músculos de la zona correspondiente en cada caso (zona retroauricular y/o reborde interior del cuero cabelludo) producen una tracción de los tejidos blandos dando una estable fijación y por ende nuevo y más estéticamente ventajoso resultado.
El implante de estos hilos no tiene como intención suplantar el lifting quirúrgico, cuando esta indicado por flaccidez severa. El acto médico quirúrgico debe ser realizado por un médico entrenado en esta técnica que se realizará tras la valoración del paciente y examenes previos oportunos en cada caso. Aún no siendo un acto de cirugía propiamente dicho han de tomarse las previsiones que nos eviten complicaciones por lo que seguiremos unas rigurosas normas de asepsia y antisepsia. Hay que tener en cuenta que cada paciente necesita un marcaje y unos trayectos de acuerdo a las características de su envejecimiento facial.
El hilo es insertado en la grasa con ayuda de una aguja y cosido con un punto de anclaje en algunas de las fibras del músculo de la zona que nos interese tratar. La zona a tratar se ha infiltrado previamente con una pequeña cantidad de suero con anestésico local en todo el trayecto del paso de la aguja. Gracias a la cuidadosa infiltración anestésica las zonas a tratar no van a resultar dolorosas durante el implante de los hilos. El período de recuperación es corto, y complementado con recomendaciones básicas.
El resultado se aprecia inmediatamente después de la intervección, si bien ira mejorando en las próximas semanas.
• Pacientes con flaccidez cutánea leve-moderada de 22-77 años.
• Lifting de ceja y párpado superior.
• Lifting de región bucocigómatica y corrección del surco nasolabial.
• Lifting de región mandíbular.
• Estiramiento de la piel fláccida del cuello.
• El período postoperatorio inmediato dura alrededor de catorce días.
• Cabe la posibilidad de que la piel de la zona tratada se aprecie ligeramente fruncida durante las primeras 2 o 3 semanas, pero esto se irá corrigiendo espontáneamente.
• No consideramos como complicación los casos de hipercorrección, hemorragias líneales a lo largo de los hilos, contracción de los puntos de entrada y salida espontánea o manualmente.
• No se han descrito reacciones alérgicas si bien cabe la posibilidad médica de que esto ocurra.
• La zona tratada puede resultar dolorosa durante los primeros días así como presentar una ligera inflamación, que en general corresponderá tanto a la infiltración del suero anestésico como al propio edema que produce la manipulación y tracción sobre el tejido.
El uso de los hilos para el levantamiento de los tejidos de la cara y cuello, es un procedimiento simple, mínimamente invasivo, duradero que relentiza las alteraciones faciales involutivas propias de la edad. N o deja rastros visibles de la intervección en la piel. Esta técnica da la oportunidad de un refrescamiento facial con pequeñas incisiones (de 0.5 a 1 cm) y muy discretas cicatrices que quedan escondidas facilmente con el pelo. Se pueden intervenir pacientes diabéticos, hipertensos, fumadores crónicos y aquellos que por alguna causa tuviesen un riesgo quirúrgico que difiera del lifting tradicional.
• Valoración médica.
• Analítica actualizada.
• Avise de cualquier patología o medicación que pueda incurrir en la correcta evolución del tratamiento.
• No tomar aspirinas u otros antinflamatorios siete días antes de la intervención. Si precisa un analgésico utilice paracetamol o nolotil.
• Ante cualquier problema o duda consúltenos.
• Es necesario mantener un fino vendaje, con tiras de esparadrapo que siguen el trayecto de implante de cada hilo, los dias siguientes al procedimiento de implante de los hilos (mínimo tres días).
• Abstenerse de mímicas bruscas, poniendo énfasis en masticación, besos efusivos y cualquier tipo de masaje facial.
• Procure dormir boca arriba.
• Informarse amplia, detallada, y comprensiblemente.
• Tomarse un tiempo para reflexionar y tomar la decisión que más le convenga.