Clínica Doctor Pérez Díaz
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Zonas de alto riesgo.  El cuello, el escote, las piernas e incluso los brazosEl cuello, el escote, las piernas e incluso los brazos atraen un sinfín de miradas y, sin embargo, reciben pocos cuidados. Son zonas que se descuelgan con mayor facilidad porque, con la edad, su piel se vuelve más delgada y resulta menos resistente a las tracciones de sus músculos. Hasta ahora, cuando las cremas reafirmantes ya tenían poco que hacer, actuaba la mano del cirujano. Pero se acaba de dar a conocer una nueva técnica de infiltraciones que tensa piel y músculo de forma espectacular. Este retensado cutáneo se presentó el pasado mes de marzo en Sitges durante las Jornadas Mediterráneas de Medicina Estética y Cirugía Cosmética, aunque su ‘maestro’ lleva ya tratados mil pacientes con mucho éxito.

Contra el descolgamiento: ácido araquidónico

Juan Miguel Pérez Díaz es el único discípulo en España del doctor Tenenbaum, el investigador del producto que obra el ‘milagro’. De él aprendió hace cinco años la forma de reafirmar zonas con descolgamiento como cuello, glúteos y cara interna de brazos y muslos. Se trata de inyectar ácido araquidónico, un ácido graso esencial de la familia de los omega 6 procedente del cacahuete que crea puentes de unión entre los músculos. Así, cuando éstos están muy contraídos, los relaja y, cuando están flácidos, los retrae.

  • ¿En qué consiste esta técnica? Estimula la formación de columnas tensoriales químicas que elevan las estructuras faciales y corporales, disminuyendo las zonas de descolgamiento y pérdida de contorno. Es realmente efectiva, ya que consigue tensar los músculos y el tejido de sustentación de la piel. Y por ese estiramiento mejora su aspecto y las arrugas.
  • ¿Cómo no se ha divulgado antes? Hasta hace dos años el uso estético de este ácido no estaba legalizado en España (en medicina se usa para las hemorroides, por ejemplo). Pero en Brasil y Venezuela, donde trabaja el doctor Tenenbaum (cirujano plástico), lleva muchos años utilizándose y ahí es donde yo aprendí. La única diferencia entre su técnica y la mía es que yo, además, inyecto mi propia mezcla de ‘alimentos’ (vitaminas, ácido poliláctico, calcio, coenzima Q10...) para la piel.
  • ¿Qué zonas se pueden tratar? Se puede reafirmar cualquier músculo flácido, pero el cuello es mi especialidad, tanto en hombres como en mujeres. Los resultados son siempre espectaculares. Pero queda muy bien también el escote, la cara interna de brazos y muslos, los glúteos y el tercio inferior de la cara. La frente queda mejor con bótox. Incluso mejora las ojeras y la sonrisa gingival. Se está haciendo también con toxina botulínica, pero se corre el riesgo de dejar la boca ‘tonta’, y con este sistema la movilidad no se pierde, sigues haciendo los mismos gestos, pero con los labios estirados hacia los lados.
  • ¿Y en el cuello no hay peligro de tragar o salivar mal? Con la toxina botulínica sí puede pasar porque se paralizan los músculos, pero con este ingrediente sólo se retraen. De todos modos, con la papada hay que ser muy cauto porque es una zona delicada y el paciente puede notar una sensación extraña al tragar. Es imprescindible que el médico conozca muy bien por dónde va cada músculo. Yo soy el formador para toda España y soy muy exigente con la preparación de los doctores.
  • ¿Se puede crear una dismetría? Es difícil porque se usan unas dosis muy bajas. De todos modos, el tratamiento se hace en más de una sesión precisamente para ir poco a poco.
  • ¿Y cambia la expresión de la cara? Nada. Este producto no paraliza ningún músculo, simplemente tensa los que se han destensado. Y no aporta volumen ni deforma el rostro. Las arrugas, por ejemplo, desaparecen porque las estiras, no porque las rellenas.
  • ¿Duele? Sí, sobre todo alrededor de la boca. En el cuello o en el cuerpo se aguanta mejor. Se puede poner anestesia local, pero yo prefiero no hacerlo para ver cómo se mueven los músculos. Durante unos días (entre tres y 15) se sienten agujetas. Es una sensación molesta, pero no desagradable. Y se producen moratones, porque el producto se inyecta profundamente y, aunque se haga bien, salen.
  • ¿Alguna contraindicación? Al proceder del cacahuete, prefiero no tratar a los alérgicos a este fruto seco.
  • ¿Cuántas sesiones son necesarias? Para piernas y brazos basta con dos o tres sesiones y en la cara se necesitan de dos a seis, según el grado de flacidez. Y luego, para mantener los resultados, una sesión de recuerdo una vez al año suele ser suficiente. Cada sesión cuesta 600 €.
La opción quirúrgica: ‘lifting’ de muslos

Si la flacidez que presenta el paciente es demasiado evidente, hay que recurrir a la cirugía (dermolipectomía). Lo más común es hacer una incisión a la altura de la ingle que sigue la curvatura de la parte interna del muslo. La cicatriz se localizará a nivel del pliegue natural y puede ocultarse fácilmente gracias a la ropa interior. Después de cortar, la piel se despega hasta el nivel estimado para poder estirarla convenientemente y se retira el exceso. Los puntos suelen ser internos y reabsorbibles. Se puede realizar bajo anestesia total, regional (requieren una noche de hospitalización) o local con sedación. La intervención dura de dos a tres horas. Tras la operación hay molestias y tensión, que se controlan con medicación, y hay que llevar unas medias de presoterapia durante dos o tres meses. Más información: Doctor Antonio de la Fuente: 91 563 84 64; Doctor José María Serra Renom: 93 284 81 89; Doctor Ángel Cordero: 91 585 86 20.

En cosmética: el masaje manual

Con un masaje también se pueden ‘levantar’ los rasgos, al menos durante unos días. Y no exageramos. En Sai Tei (tel.: 91 562 43 99) realizan un estiramiento inmediato de cara, cuello y escote con un concienzudo masaje a base de digitopuntura, maniobras de empuñadura (con los nudillos), pases alisantes, movimientos circulares, presiones de los pulgares y amasamientos. Consigue redefinir el óvalo facial, subir la cola de la ceja y marcar los pómulos. Se realiza con un combinado de ácidos de frutas. 60 minutos, 65 €.

Marta Barroso & Teresa de la Cierva

Publicado domingo, 20 de julio de 2008 por EL SEMANAL.